Donald Trump lo hizo de nuevo. Por medio de sus bravatas arancelarias el mandatario estadounidense consiguió este lunes con Claudia Sheinbaum un acuerdo similar al logrado con AMLO en 2019 para evitar el flujo de migrantes hacia la Unión Americana.
Luego de una conversación telefónica entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump, la presidenta de Mexico anunció el envío de 10 mil agentes de la Guardia Nacional a la frontera con Estados Unidos para “evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en particular fentanilo”.
Luego de una conversación telefónica entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump, la presidenta de Mexico anunció el envío de 10 mil agentes de la Guardia Nacional a la frontera con Estados Unidos para “evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en particular fentanilo”.
En el mismo acuerdo Trump ofrece el compromiso de “trabajar para evitar el tráfico de armas de alto poder a México”.
Con una diferencia de seis años, entonces, Trump logró casi el mismo arreglo que hizo en 2019 con López Obrador: que México se convierta en una suerte de barda anti migrantes. La diferencia es que con AMLO dicha barrera se puso en la frontera de Mexico con Guatemala, mientras que ahora será directamente en la línea divisoria con Estados Unidos.
Hay que decir que la frontera Mexico-Guatemala es de 956 kilómetros, mientras que la de México con Estados Unidos es de 3,152 kilómetros, es decir, casi el triple de largo.
No se ha dicho aún quien logró el acuerdo (además de la presidenta Sheinbaum). Sin embargo el paquete la cae al equipo presidencial integrado por Omar García Harfuch (Seguridad), el general Ricardo Trevilla (Defensa), y el almirante Raymundo Pedro Morales (Marina), y en menor medida a Rosa Icela Rodríguez (Segovia) y Juan Ramón de la Fuente (Relaciones Exteriores).
El meollo del tema es que Trump, con su estilo de bravucón, una vez más puso a trabajar al gobierno mexicano en función de sus intereses.
Ya no supimos cuál era el Plan B de Sheinbaum ante las amenazas de aranceles de 25 por ciento. El gobierno federal mexicano desactivó al menos por un mes una posible crisis económica, y eso hay que reconocerlo. La cosa será ver qué hace Trump dentro de un mes. Porque la amenaza sigue latente y al empresario convertido en político le gusta eso de presionar a sus vecinos.