El papa Francisco recibe una terapia de suministro de oxígenos por medio de dos sistemas que son alternados por los médicos que le atienden, según informa Vatican News, el sitio noticioso del Vaticano.
El portal señala que “se confirma la mejoría de las condiciones clínicas” del pontífice. Añade que “considerando la complejidad del cuadro clínico, son necesarios más días de estabilidad clínica para resolver el pronóstico”.
El Santo Padre -continúa el comunicado – dedicó la mañana a la fisioterapia respiratoria alternándola con el descanso, mientras que, por la tarde, tras otra sesión de fisioterapia, se reunió en oración en la capilla del apartamento privado situado en el piso 10, recibiendo la Eucaristía; «luego se dedicó a actividades laborales».
El tratamiento

El suministro de oxígeno al Papa se hace por medio de un sistema de alto flujo que involucra los tubos que se colocan en los orificios de la nariz. El otro método, que se alterna con el primero, es el llamado Ventimask, o Venturi Mask, y que es una mascarilla que cubre nariz y boca del paciente, donde también se suministra oxígeno, pero con un flujo moderado.
Hay que recordar que el papa Francisco sufre una infección en los pulmones, y que desde joven ha tenido problemas con sus sistema respiratorio, pues a los 21 años (siendo seminarista) sufrió una pulmonía grave que obligó a que se retirara parte de uno de sus pulmones.